El mandamiento de Dios a Adán y Eva fue:“Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla”; (Génesis 1:28) este mandamiento no fue solo para los padres de la humanidad, sino que fue un mandamiento para todos sus descendientes, lo cual nos incluye a nosotros.

Podría ser interpretadoque este mandamiento está relacionado únicamente con el acto físico de llenar la tierra, de multiplicarse y administrar la tierra. Sin embargo, creo que la dimensión de este mandamiento es superior, pues representa una forma de adoración a nuestro Creador. El ser humano fue creado a la imagen de Dios, y llenar la tierra tiene la implicación de llenar la tierra con Su gloria como criaturas hechas a Su imagen.

Como siempre el ser humano, en su tendencia rebelde, se acomodó a las bendiciones y a la provisión que Dios les daba en el lugar donde vivían. “Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los cielos, y hagámonos un nombre famoso, para que no seamos dispersados sobre la faz de toda la tierra” (Génesis 11:4), este acto de rebeldía, era el resultado de la suma de una constante actitud de hacer las cosas que desagradaban a Dios. Dios entonces decide confundir su lengua y de esa forma el ser humano cumpliría el mandato original de llenar la tierra, pues fueron dispersados.
 
La gloria del Señor debe llenar la tierra. Hoy, el ser humano ha llegado prácticamente, a cada rincón de la tierra; entonces la pregunta es: ¿Se está llenando la tierra con la gloria de Dios? Jesús y su obra redentora en la cruz y su resurrección; ha sido una de las mayores manifestaciones que la humanidad entera ha tenido de la manifestación de la misericordia y la gloria de Dios.

Cuando Jesús nos encomendó la tarea de hacer discípulos en toda la tierra, implícitamente estaba recordándonos del mandato de llenar la tierra de Su gloria. Como personas que seguimos a Jesús con pasión y vivimos de acuerdo con sus enseñanzas en cada rincón de la tierra ¿Estaremos cumpliendo este mandato? Las preguntas que nos debemos formular son: ¿Estamos haciendo discípulos en toda la tierra? ¿Nos estamos acomodando a la bendición de nuestras iglesias locales y las naciones en las que vivimos? ¿En qué lugares de la tierra no hay comunidades que siguen a Jesús y cómo estamos enviando personas que discipulen a otros allí? ¿Nuestros esfuerzos están enfocados en aquellas partes de la tierra donde ya existen discipuladores? o ¿Nuestros esfuerzos están enfocados a ir donde otros no están como manifestación de la gloria de Dios? ¿En qué estamos usando los recursos que Dios nos ha dado, los usamos para incrementar nuestras bendiciones o para que la gloria de Dios llegue a cada lugar de la tierra?

La consecuencia a la desobediencia durante los tiempos de la torre de Babel, fue la dispersión de las gentes ¿Cuál podría ser la consecuencia a nuestra rebeldía si no llenamos la tierra con la gloria de Dios?, puede que Dios envíe persecución, tiempos financieramente difíciles para que sus seguidores vayan a otras naciones o tal vez enfermedad para que vayamos a otras partes para resguardarnos de la enfermedad. Pero si obedecemos, Dios será glorificado en gran manera.

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